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miércoles, 18 de noviembre de 2009

MUNDO SOBRE-NATURAL PRESENTA: DUENDES



Los duendes son seres mitológicos elementales de la naturaleza, guardianes de los bosques y de todos los seres vivos que habitan en ellos. Pueden ser vistos cuando uno esta distraído, sin pensar en que pueden aparecer. Un trasgo es una criatura ficticia, mala, malhumorada, y dañosa descrita como un fantasma de forma grotesca desfigurado o parecido a un gnomo, que puede recorrer en la altura de él de a un enano a él de un humano. Ellos son atribuidos con vario (a veces estando en desacuerdo) capacidades, temperamentos y apariciones dependiendo (según) la historia y el país de procedencia. En algunos casos, trasgos han sido clasificados como pequeñas criaturas constantes molestas algo relacionadas con el brownie y el gnomo. Los duendes forman parte de la raza elemental feérica, y junto con sus homólogos elfos, trols y hadas, son guardianes de la naturaleza y son los seres más populares de las mitologías celta y nórdica, ya que tanto vikingos como celtas creían en la existencia de fuerzas primarias y de seres fantásticos relacionados con la naturaleza. Los duendes se distinguen de los elfos por su pequeño tamaño, sus orejas son puntiagudas, algunas especies son de nariz grande y otras pequeñas, su cabello es largo y a veces suelen ser peludos y llevan largas garras. Generalmente son semejantes a un niño pequeño en estatura, aunque también son descritos subtipos más pequeños; los cuales son denominados duendecillos. Algunos duendes consortes en brujería o hechicería pagana eran llamados familiares. Se dice que los druidas celtas y los hechiceros los usaban como espías o ayudantes para conjuros, que la Madre Tierra otorgaba estos ayudantes a sus druidas más selectos, y que en el caso de los satánicos, era el mismo Diablo quien los otorgaba; es por ello que se les atribuía forma de un animal pequeño por ser discretos, ya fuera como un gato, hurón, sapo, rata o murciélago. Suelen ser descritos popularmente como expertos en la magia, adivinación y demás ciencias ocultas, sin embargo, su magia es ineficaz contra alguien que porte un "trébol de 4 hojas", son intolerantes a la imagen de San Patricio, el santo patrón de Irlanda, ya que fue este quien "les desterró de la casa de Dios", aunque en el día celebrado a este santo (17 de marzo) se dice que es cuando todos los duendes y demás seres de la fauna faérica emergen de sus escondites haciendo calamidades por doquier. Se les puede matar con hierro forjado, aunque también se les atribuye vulnerabilidad a la plata, al igual que los hombres-lobo, ya que la plata se considera un "metal santo" y las armas de plata son de especial predilección para hacer frente a demonios y demás seres, también se les puede hacer desaparecer diciéndoles que traigan agua del mar en un colador ya que como esto es imposible, nunca regresarán. Según las leyendas se pueden crear mediante la obtención de unas plantas que solo salen en La noche de San Juan. Estas plantas se deben guardar en una botella o recipiente fabricado en vidrio de color negro. Que no se vea el interior del recipiente. Se debe dejar la botella cerrada durante toda la noche de San Juan y por la mañana abrirla y saldrá el duende creado para ser tu sirviente. Habitan en los bosques, lugar en el que las personas tienen poco o ningún acceso; cada 100 años toman para sí una esposa de entre los humanos, la más hermosa de las niñas, para luego raptarla y desfigurarla hasta el punto de que se parezca a ellos, porque entre los duendes no hay género femenino.


Etimología: La Real Academia Española cita como origen de la palabra duende la expresión "duen de casa" o "dueño de casa", por el carácter entrometido de los duendes al "apoderarse" de los hogares y encantarlos[1], pero son descritos como chiquitos que usan gorrito rojo y suelen pararse a descansar en los jardines de las casas de la gente. Según " Oxford Conciso el Diccionario de inglés corriente, " el nombre probablemente es sacado de gobelin Anglofrancés (que fue dado, en Medieval latino, como gobelinus), que es probablemente un diminutivo de Gobel, un nombre relacionado con la palabra kobold (un duendecillo alemán). Además, allí también exista vario otra ortografía alternativa del trasgo de palabra, incluyendo: Gobblin, gobeline, gobling, goblyn, gobelinus.


San Patricio y los duendes: Cuenta la tradición irlandesa que San Patricio, tras haber fundado su primera iglesia, invitó a los paganos celtas a convertirse al cristianismo. Tras llevar a cabo varios milagros, la fe cristiana comenzó a ganar adeptos en Irlanda. Los druidas, siendo sacerdotes de los dioses paganos, vieron esto con alarma. Invocaron una tropa de duendes y la enviaron a la iglesia con tal de hacer la vida imposible a San Patricio y a los desertores, ahora cristianos. Los feligreses comenzaron a quejarse que los duendes no los dejaban rezar y hacían un sin fin de desmanes en el templo, por lo que San Patricio decidió hacerles frente, sabiendo que era obra de los druidas. Una vez dentro del templo, los enfrentó con las siguientes palabras: "En nombre de Dios Todopoderoso yo los expulso, espíritus impuros", y fue así como San Patricio desterró a los duendes de la iglesia. Es por eso que en Irlanda la imagen de San Patricio es muy utilizada para exorcismos de duendes y protección contra éstos, ya que los duendes no soportan la imagen del hombre que los desterró de la casa de Dios.


Duendes en la literatura: Según la mitología celta británica, el rey de los duendes y elfos responde al nombre de Lord Oberón, y se le menciona en Macbeth y demás obras del poeta inglés William Shakespeare, además que también se le hace mención en el Fausto de Goethe junto con un coro de silfos que invoca Mefistófeles con tal de seducir al doctor Fausto. Según la historia de Fausto, Lord Oberón contrae matrimonio con la reina de las hadas, Lady Titania, para así consagrar la unión de ambos reinos elementales de la naturaleza. Oberón tiene un consorte que lo acompaña a todos lados, Puck, un duende menor erudito en la magia, prolongando así la dualidad clásica de la literatura Rey - Mago, tal como Arturo y Merlín. En los cuentos tradicionales infantiles, la figura del duende suele asociarse a pequeños seres bonachones, que acostumbran a ayudar en secreto a los humanos, recompensando las buenas acciones y castigando a las personas egoístas y deshonestas. Representativo es el clásico de El zapatero y los duendes, de los Hermanos Grimm. Herederos de esa tradición son muchos de los cuentos contemporáneos sobre duendes, como Un duende a rayas, de María Puncel, Los Duendes de Cristal, de Yolanda Lleonart, Los duendes de colonia-Estrella, de Augusto Kopish, o Los duendes de Navalcarnero, de Rubén Serrano.

jueves, 23 de julio de 2009

MUNDO SOBRENATURAL PRESENTA: PSICOFONIAS



¿Qué son las psicofonías? Son registros sonoros grabados en un material físico como por ejemplos cintas magnéticas, aparatos de onda modulable o soportes digitales. No se tiene una certeza de que son realmente. Se sabe que son algún tipo de "ente" o energía que utiliza como medio el ruido ambiental para plasmar un mensaje modulado en soportes físicos. Lo que sí podemos asegurar dado todos los tipos de experimentos que se han hecho en este campo, es que no son las psicofonías o también llamadas par afonías:


• No son ondas de radio perdidas de algún programa o emisión. Esto se sabe porque son entes inteligentes que responden preguntas coherentemente, llaman a los investigadores por sus nombres y son conscientes del espacio y tiempo que les rodea. También se han hecho experimentos con cintas grabando encerradas en jaulas de Faraday de vació, obteniendo igualmente resultados.


• No son un fenómeno de ventriloquia inconsciente y tampoco una manipulación de la cinta de audio por las ondas de la mente del investigador. Se han realizado pruebas con grabaciones con temporizador en las cuales no estaba presente absolutamente ninguna persona física. También se han conseguido grabar incluso debajo del agua.


¿Por qué se dice que son las voces de los muertos? Esto es una creencia de la cual se tiene algún indicio que puede apuntar a ello, pero no es en absoluto determinante ni mucho menos para sacar una conclusión tan rotunda. Se han encontrado numerosos casos de voces reconocidas por familiares y amigos de gente fallecida, que incluso se presentaban en las grabaciones como tales. Pero eso no quiere decir que realmente sean ellos, pueden ser cualquier tipo de cosa y científicamente no se puede asegurar que sean personas fallecidas comunicándose, aunque parece apuntar a ello.


¿Por qué tienen esas voces tan raras que apenas se oyen? Lo que se queda grabado en las cintas no es exactamente una "voz" como consideramos el termino voz. Es un ruido medio-ambiental modulado para parecer una voz. Sea lo que sea lo que está transmitiendo el mensaje, no tiene cuerdas vocales. Utiliza por ejemplo el ruido en la cinta de una cascada de agua, o el trinar de un pájaro, para modularlo y convertirlo en un mensaje más o menos inteligible. Esto es lo que claramente distingue una psicofonía autentica y un descarado fraude. Es imposible imitar una psicofonía. Nuestro timbre y tono de voz no se puede eliminar o enmascarar.


¿Por qué son tan cortas de duración? La mayoría son muy cortas y mensajes prácticamente incoherentes, como si les costara hablar o no pudieran hacerlo muy seguido. Se desconoce la causa pero se tiene la teoría de que estas entidades necesitan un gasto de energía brutal para comunicar un mensaje, por lo tanto al parecer necesitan escoger muy escuetamente las palabras del mensaje. De ahí que sus mensajes puedan ser tan contundentes, extraños o varias veces incoherentes. Pero no siempre es así. Ha habido ocasiones en que se han capturado registros de más de 40 minutos. Sin embargo son ocasiones muy excepcionales.


¿Por qué siempre se oyen voces tenebrosas? No siempre. Existen todo tipo de voces, desde mujeres cantando, niños jugando, etc... Lo que ocurre es que la gente siempre suele fijarse en lo más lúgubre y morboso. Además, se han conseguido registros de todo tipo: rugidos de bestias, instrumentos musicales, sonidos inconexos, campanadas, golpes e incluso cantos estilo gregoriano.


¿Qué son las psicoimagenes? Las psicoimagenes son imágenes que se forman en una retroalimentación producida por el bucle de enfoque de una cámara de video a una esquina de la pantalla de televisor. Esta retroalimentación produce una espiral que forma un bucle infinito. Dentro de esta espiral, se forman una serie de imágenes que solamente podemos ver pasando frame a frame lo grabado. Les dejo el video del difunto Fernando Jiménez del oso, que aseguro que es espectacular.

jueves, 16 de julio de 2009

MUNDO SOBREMATURAL PRESENTA: FANTASMAS SIN ALMA



Si los fantasmas son los espíritus de los muertos, como muchos creen, ¿Cómo podemos justificar las apariciones «inanimadas» como las de animales u objetos?


La confluencia de St. Mark Road y Cambridge Gardens en Kensington, Londres, se hizo famosa en los años 30 a causa del misterioso autobús de dos pisos, como el que aparece en la fotografía, que viajaba a gran velocidad en esa zona a media noche; cuando ya no había transporte público. Durante los años treinta se decía que un autobús londinense rojo de dos pisos hostigaba a los motoristas en la zona de North Kensington a última hora de la noche. Durante mucho tiempo la confluencia de St. Mark Road y Cambridge Gardens ha sido considerada como una esquina peligrosa; de hecho, la curva era «ciega» para ambas carreteras y había originado numerosos accidentes. La decisión de la autoridad local de arreglar la curva se vio parcialmente influida por el testimonio de motoristas de última hora de la noche, quienes decían que se habían estrellado mientras regateaban para evitar un autobús de dos pisos que bajaba precipitadamente por St Mark Road a esas horas bastante tardías en que las líneas regulares ya no prestaban su servicio. Un informe típico de la policía de Kensington rezaba: «Giraba la esquina cuando vi un autobús lanzado hacia mí. Llevaba dadas todas las luces del piso de arriba y de abajo, así como los faros, pero no pude ver a nadie, ni empleados ni pasajeros. Tiré del manillar con fuerza y subí a la acera, rascándome con el muro de la carretera. El autobús desapareció.» Después de un accidente mortal, durante el que un conductor dio un viraje y golpeó contra el muro, un testigo contó al juez que llevaba la investigación que también él había visto al misterioso autobús precipitándose contra el coche segundos antes de que el conductor se saliera de la carretera. Cuando el juez expresó el natural escepticismo, decenas de residentes locales escribieron a su oficina y también a los periódicos locales ofreciéndose a testificar que también habían visto al «autobús fantasma». Entre las declaraciones más impresionantes se encuentra la de un empleado local de transportes quien declaró haber visto al vehículo en la estación de autobús a primeras horas de la mañana, con el motor en marcha, y que luego había desaparecido. El misterio nunca se resolvió; pero es quizás significativo que el autobús «fantasma» no fuera visto después de que desapareció el peligro de la esquina con la curva pronunciada. Incluso se sugirió que la visión había sido «proyectada» en el lugar para dramatizar el peligro inherente de la intersección. Pero si era así; ¿quién lo había hecho? Y si, como se sugirió, todo esto tuvo lugar en las mentes de los mismos motoristas -una especie de proyección natural de sus temores ante la esquina- ¿cómo se las arreglaron para sobre imponerse, sobre la visión de los peatones, por no mencionar el empleado de la estación de autobuses que lo vio desde un ángulo completamente diferente? El autobús «fantasma» de Kensington epitomiza un problema que, durante siglos, han encarado aquellos que creen que los fantasmas son espíritus que vuelven. ¿Si un fantasma es el «alma» de una persona muerta que vuelve a la tierra, cómo podemos entender el fantasma de un autobús y por supuesto el de sus antecesores, los coches de caballos fantasmas, que tanto reflejan las narraciones populares? Llegados a eso, ¿por qué los espíritus que vuelven no aparecen desnudos, ya que con muy pocas excepciones registradas no es así en ningún caso? El folklore «fantasmal» está repleto de historias de todo tipo de objetos inanimados, desde el acordeón-fantasma atribuido al espiritista del siglo XIX, D. D. Home, hasta la daga de Macbeth. Formas Revoloteando En El Aire


La leyenda de este barco fantasma fue relatada por el político y escritor norteamericano doctor Cotton Mather en su libro Wonders of the Invisible World (Maravillas del mundo invisible, 1702). El barco zarpó de América, pero no llegó nunca a su destino en Inglaterra, y no se volvió a saber nunca nada de él. Sin embargo, unos meses después algunas personas vieron en el puerto desde donde zarpó lo que podía ser el barco envuelto en nubes; luego zozobró y desapareció. Una de las historias más convincentes sobre apariciones «sin alma» está compilada en el diario de la Torre de Londres -lugar saturado de fantasmas según la creencia popular-. El protagonista de la historia fue Edmund Lenthal Swifte. En 1814 tenía el cargo de Guardián de las Joyas de la Corona, cargo que ocupó hasta 1842 -o sea, 28 años-. Él mismo cuenta lo que vio un domingo por la tarde en octubre de 1817: «Mi familia y yo estábamos cenando en el edificio donde se guardan las joyas de la corona, lugar que parece haber sido la «lúgubre prisión» de Ana Bolena y de los diez obispos que allí fueron acomodados piadosamente por Oliver Cromwell. Todas las puertas estaban cerradas, las cortinas, pesadas y oscuras, estaban echadas, y la única luz que había en la estancia era la que emanaba de dos cirios colocados sobre la mesa. Yo estaba sentado en la cabecera de la mesa, mi hijo a mi derecha, mi mujer junto a la chimenea y su hermana enfrente de ella. Estaba ofreciendo vino y agua a mi mujer, cuando ésta, al alzar el vaso, paró el movimiento y exclamó: ¡Dios mío! ¿Qué es esto?» «Miré hacia arriba y vi un cilindro, como un tubo de vidrio casi del grosor de un brazo, que revoloteaba entre el techo y la mesa; su consistencia parecía ser un denso líquido, blanco y azulado... girando incesantemente dentro del cilindró. Duró aproximadamente dos minutos, entonces empezó a moverse delante de mi cuñada y, resiguiendo el borde de la mesa, pasó por delante de mí y de mi hijo. A continuación siguió por detrás de mi mujer y permaneció brevemente sobre su hombro derecho (téngase en cuenta que no había ningún espejo en la parte opuesta que le permitiera ver qué estaba pasando). De repente, mi mujer se agachó, con las manos en el hombro, y gritó: ¡Dios, me está cogiendo!» «Incluso ahora siento el terror que sentí entonces. Salté de la silla y golpeé la aparición, golpe que fue a parar en el revestimiento de madera situado detrás de ella. Entonces, la «cosa» cruzó el borde de la mesa y desapareció por la ventana.» No volvió a verse tan extraña manifestación; pero, algunos años más tarde, ocurrió un suceso que confirmó trágicamente la explicación de Swifte: un soldado murió literalmente de miedo en la Torre de Londres. El soldado estaba de centinela frente al edificio donde se guardan las joyas de la corona, cuando, cerca de medianoche, oyó un sonido gutural detrás de él. Al girarse vio un gran oso negro de pie sobre sus patas traseras, con los dientes hacia fuera y los ojos rojos de rabia, que se abalanzaba sobre él. El soldado lanzó su bayoneta contra el cuerpo del animal, pero el arma pasó sin herirlo y el animal desapareció. Una patrulla encontró unos cuantos minutos después al soldado desmayado; la bayoneta estaba clavada en la sólida madera de la puerta. El soldado, todavía sin sentido, fue trasladado al cuerpo de guardia donde un médico afirmó que no estaba ni borracho ni dormido. Repitió una y otra vez su extraña historia, hasta que tres días después murió. Durante aproximadamente 300 años, hasta mediados del siglo XVII, en la Torre había habido un zoológico real, y entre los animales que allí se cuidaron había numerosos osos. A pesar de que no existan referencias de la autopsia del soldado, el hecho de que muriese tres días después de aquella experiencia podría indicar que estaba enfermo sin saberlo, y que la aparición fue una alucinación causada por su propia enfermedad. Por otra parte, los fantasmas de animales tienen más sentido como «espíritus que regresan» que sus equivalentes humanos, por la sencilla razón que ya hemos apuntado antes: por lo menos ellos «aparecen» exactamente con el mismo aspecto que tenían en vida. El hecho de que el hombre haya perdido muchos de sus instintos «primitivos» mientras que los animales todavía los conservan podría también tener una relación con el papel paranormal de aquellos.


BESTIAS FANTASMALES


Los fantasmas de caballos, a veces con su jinete, suelen asociarse a algunos lugares en particular. Puede que sean una especie de recuerdo gráfico de un acontecimiento violento o dramático acaecido en el mismo sitio. Ciertamente, los cuentos de fantasmas de perros son corrientes en el folklore de Estados Unidos, Europa y gran parte de África. Los fantasmas de caballos, de rebaños de vacas o de ovejas participan del folklore, y a pesar de que (al igual que todos los cuentos) las descripciones de sus apariciones hayan sido indudablemente distorsionadas a lo largo de los siglos, algunas de ellas son sorprendentemente convincentes. En 1908, la Society for Psychical Research (SPR) investigó exhaustivamente lo que pareció ser un cerdo-fantasma en Hoe Benham (Inglaterra). El 2 de noviembre de 1907 dos jóvenes, Oswald Pittman y Reginald Waud, estaban pintando en el jardín de su casa, la villa Laburnum. A eso de las diez de la mañana, cuando Pittman estaba hablando con el lechero, vio a su amiga Clarissa Miles acercándose por el camino: tenía que reunirse con los hombres para una sesión de pintura. La acompañaba, como si se tratara de un perro amaestrado, un gran cerdo blanco con un morro inusualmente largo. Cuando Pittman le habló de ello a Waud, éste le pidió que le dijera a Clarissa que dejara el animal fuera y que cerrara la puerta del jardín cuidadosamente, ya que Waud era un amante de la jardinería y no quería que el cerdo le removiera todas las plantas. Sin embargo, cuando Clarissa llegó estaba sola y negó todo conocimiento del animal. Si la hubiera estado siguiendo, señaló, estaba segura de que habría oído sus pisadas. A pesar de todo, ella y Pittman volvieron al camino y preguntaron a varios niños si habían visto un cerdo, pero ninguno lo había visto. A la mañana siguiente, el lechero, presionado por un Pittman desconcertado, firmó una declaración en la que aseguraba que no había visto el cerdo y señalaba que, en cualquier caso, la zona estaba bajo un estado de alerta por la fiebre porcina y no podía matarse a ningún animal perdido. Pittman y Waud fueron a Londres durante unos meses y allí contaron el extraño incidente a un miembro de la SPR. Cuando volvieron a Hoe Benham en febrero, el relato de la aparición de Pittman se había extendido ampliamente. Los aldeanos, perdiendo su reserva natural, los desbordaron con historias anteriores de «fantasmas». La teoría del lugar sostenía que todo partía del suicidio de un campesino, Tommy King, cuya propiedad, que fue demolida en 1892, había bordeado el camino. La investigación en los archivos de la parroquia mostró que en realidad había habido dos Tommy King, uno muerto el 1741 y el otro en 1753, pero no había indicación de cual de los dos se había suicidado. Un viejo llamado John Barrett testificó que, cuando era muchacho en 1850, volvía por el camino en un carro de heno con siete u ocho más, cuando apareció por el aire una "cosa blanca". Todos lo habían visto y como era evidente los caballos también, ya que de repente se desbocaron. «Esa cosa continuó balanceándose y balanceándose y los caballos resoplando y resoplando hasta que el carro llegó a las cercanías de la granja de King, en que se desvaneció.» En 1873 Barrett también había visto en el mismo lugar una criatura "como una oveja" pateando el suelo en el camino. Trató de darle un golpe con el bastón, pero desapareció antes de que el bastón hubiera aterrizado. Otro hombre, Albert Thorne, dijo que en el otoño de 1904 oyó "un ruido como un silbido" de hojas y vio cómo un ternero de 75 cm de alto y 1,5 m de largo pateaba, con ojos resplandecientes. Mientras lo miraba se desvaneció. Incluso otro testigo no identificado dijo que en el mes de enero de 1905 durante las horas de luna llena había visto lo que tomó por el perro del vicario en el camino. Era grande y negro. Creyendo que se había perdido, fue a agarrarlo, cuando resultó que era un burro que se alzaba sobre sus patas amenazadoramente antes de desvanecerse.


GRITO SOBRECOGEDOR


La leyenda dice que un coche fantasma del siglo XVII, construido con los huesos de los cuatro maridos de la embrujada Lady Howard -de los que se dice que fueron todos asesinados por ella- recorre la carretera que atraviesa el terreno pantanoso desde Tavistock hasta cerca del castillo de Okehampton, que se muestra en la fotografía. Pittman, Waud y Clarissa Miles relataron una experiencia más enervante. Una vez, mientras paseaban por el camino, Clarissa fue súbitamente abordada por un temor irracional y dijo que sentía la presencia de un ser diabólico, cargado de maleficios contra ellos. También sentía que le faltaba el aire. Cuando alcanzaron el lugar en que Pittman había visto el cerdo, los tres oyeron un "grito sobrecogedor' aunque no había nadie más alrededor. Waud, que había mostrado escepticismo desde el principio quedó finalmente convencido por este extraño grito terrible de que el animal fantasma había existido. Efectivamente, la sensibilidad de los animales, especialmente de gatos y perros, hacia los fenómenos paranormales es casi un axioma. El parapsicólogo norteamericano doctor Robert Morris utilizó animales como «controles» en sus experimentos durante los años sesenta. En una ocasión estuvo estudiando una casa habitada por fantasmas, y concretamente una habitación en la que había ocurrido una tragedia. Utilizó un perro, un gato, una rata y una serpiente de cascabel: «Cuando hice entrar al perro menos de 1 m dentro de la habitación, empezó a gruñir a su dueño y volvió a salir por la puerta. De ningún modo pudimos evitarlo, y además se negó a entrar de nuevo. El gato fue introducido en la habitación en brazos de su amo. Cuando llegó a una distancia parecida dentro de la habitación, saltó inmediatamente sobre la espalda del amo, clavándole las uñas; luego saltó al suelo dirigiéndose hacia una silla. Pasó algunos minutos bufando y mirando fijamente una silla vacía situada en una esquina de la habitación, hasta que le sacamos fuera...» La serpiente de cascabel adoptó inmediatamente una postura de ataque, dirigida contra la misma silla que había intrigado al gato. Al cabo de un par de minutos giró lentamente la cabeza hacia la ventana, para luego apartar la vista de ella y adoptar de nuevo la posición de ataque al cabo de cinco minutos. El único animal que no reaccionó fue la rata; sin embargo, al cabo de un rato los cuatro animales fueron examinados en otra habitación de la casa, y allí se comportaron con toda normalidad. De hecho, en el confuso mundo de las apariciones (estén dotadas o no de alma) nadie, ni siquiera el investigador psíquico más versado, sabe con exactitud cuál es la motivación que las respalda. Lo cierto es que rechazar el testimonio de muchos cientos de personas respetables que afirman haber experimentado fenómenos extraños alegando que se trata de espejismos, engaños provocados por uno mismo o mentiras manifiestas denotaría una testarudez absurda.


IMAGINACIÓN ACTIVA


Los fantasmas suelen ser representados vestidos con sábanas. El eminente psicólogo suizo Carl Jung (1875-1961) estaba profundamente interesado en muchos aspectos de lo paranormal y registró con entusiasmo sus propias experiencias en ese campo, a la vez que siguió durante toda la vida con un entusiasmo activo los descubrimientos que hacían los parapsicólogos. Uno de los sucesos más intrigantes que le ocurrieron personalmente tuvo lugar durante un viaje a Ravena, Italia, con un amigo. Ahí se sintió especialmente conmovido por un mosaico que representaba a Cristo extendiendo su mano a Pedro cuando el discípulo parecía estarse ahogando en el mar. Parece que tanto Jung como su compañero miraron muy de cerca el mosaico durante mucho tiempo y hablaron de ello con cierto detalle. Jung, fuertemente impresionado por la imagen y el diseño, quería comprar una reproducción del trabajo, pero no tuvo la suerte de encontrarlo. Al volver a casa Jung supo que otro amigo estaba a punto de visitar Ravena y le pidió si podría hacer una fotografía de su mosaico favorito. Con inmensa extrañeza, no obstante, se descubrió que en Ravena no existía tal mosaico. Jung tuvo que llegar a aceptar que de todas formas el mosaico debía haber sido una aparición compartida; y una de las más extraordinarias experiencias de su vida. Este extraño hecho parece relacionarse con lo que Jung había denominado "imaginación activa"; una técnica que se sabe que enseñó a algunos de sus pacientes. En 1935, durante una serie de conferencias que dio en la Tavistock Clinic de Londres, describió cómo un joven artista había conseguido proyectarse en un paisaje alpino que estaba representado en un cartel, llegando incluso a caminar sobre la colina y a visitar una capilla fantástica que estaba convencido que existía en la parte inferior.